La Revolución francesa
Diez años que cambiaron el mundo (1789–1799)
Serie «Europa en revolución» · Libro 1 · Continúa en Napoleón
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Capítulo 1Francia antes de la tormenta
En 1789 Francia era el país más poblado de Europa occidental, con unos 28 millones de habitantes. La gobernaba un rey, Luis XVI, que tenía un poder casi absoluto: él hacía las leyes, decidía los impuestos y declaraba las guerras. Se decía que su poder venía de Dios. Vivía con la reina María Antonieta en el enorme palacio de Versalles, a las afueras de París.
La sociedad estaba dividida en tres grupos llamados estamentos. Uno nacía en un estamento y casi nunca podía cambiar de grupo.
- El clero (sacerdotes, obispos, monjes). Tenían muchas tierras y cobraban el diezmo, una parte de las cosechas de los campesinos.
- La nobleza. Ocupaban los altos cargos del ejército y del gobierno y cobraban rentas a los campesinos que vivían en sus tierras.
- El tercer estado: todos los demás. Desde campesinos pobres hasta ricos comerciantes y abogados. Eran los únicos que pagaban la mayoría de los impuestos.
Esa diferencia era clave: los que más tenían pagaban menos, y los que menos tenían lo pagaban casi todo. Además, dentro del tercer estado había una clase cada vez más rica y culta, la burguesía, que tenía dinero pero ningún poder político. Esa gente leía a los pensadores de la Ilustración, como Voltaire, Rousseau o Montesquieu, que defendían ideas nuevas: que todas las personas nacen iguales, que el poder debe venir del pueblo y no de Dios, y que el poder no debe estar todo en las mismas manos.
Capítulo 2Un reino sin dinero y sin pan
La chispa que encendió la Revolución fue, en gran parte, el dinero. Francia había gastado muchísimo en guerras, sobre todo ayudando a las colonias americanas a independizarse de Inglaterra (1775–1783). A eso se sumaban los enormes gastos de la corte de Versalles. El Estado estaba tan endeudado que casi la mitad de lo que ingresaba se iba en pagar intereses de sus deudas.
La solución parecía obvia: que el clero y la nobleza pagaran impuestos. Pero se negaron. Para obligarles, el rey necesitaba el apoyo de todo el reino.
Para empeorar las cosas, en 1788 una granizada y un invierno muy duro arruinaron las cosechas. El precio del pan, que era la comida principal de los pobres, se disparó. En la primavera de 1789, una familia trabajadora de París podía gastar más de la mitad de su sueldo solo en pan. Había hambre y enfado.
Capítulo 31789: el año en que todo estalló
Sin salida, Luis XVI convocó los Estados Generales, una gran reunión de representantes de los tres estamentos que no se celebraba desde 1614, ¡175 años antes! Se reunieron en Versalles el 5 de mayo de 1789.
Enseguida surgió un problema: ¿cómo se votaba? La tradición era un voto por estamento. Así, el clero y la nobleza, que solían ponerse de acuerdo, siempre ganaban 2 a 1. El tercer estado, que tenía el doble de representantes, pedía votar por persona.
Tras semanas sin acuerdo, el tercer estado dio un paso revolucionario. El 17 de junio se declaró Asamblea Nacional: dijo que ellos representaban a la nación entera. Tres días después, al encontrar cerrada su sala, se reunieron en un frontón cercano y juraron no separarse hasta dar a Francia una Constitución. Es el famoso Juramento del Juego de Pelota. Muchos curas y algunos nobles se unieron a ellos, y el rey acabó aceptándolo.
Pero Luis XVI empezó a reunir soldados alrededor de París. La gente temió que quisiera disolver la Asamblea por la fuerza. El 14 de julio de 1789, una multitud buscando armas y pólvora asaltó la Bastilla, una vieja fortaleza-prisión que era símbolo del poder del rey. Dentro solo había siete presos, pero su caída fue un mensaje enorme: el pueblo podía vencer al rey. Hoy el 14 de julio es la fiesta nacional de Francia.
La revuelta se extendió al campo. Durante el verano, los campesinos, asustados por rumores de que los nobles iban a vengarse (el Gran Miedo), asaltaron castillos y quemaron los papeles donde se apuntaban sus deudas. Para calmarlos, la noche del 4 de agosto la Asamblea abolió los privilegios feudales: se acabaron el diezmo y muchas de las rentas que los campesinos debían a los señores.
En octubre, miles de mujeres de París, hartas del precio del pan, marcharon a pie hasta Versalles y obligaron a la familia real a irse a vivir a París, al palacio de las Tullerías. Desde entonces el rey estaba, en la práctica, vigilado por el pueblo.
Capítulo 4Los derechos del hombre y del ciudadano
El 26 de agosto de 1789, la Asamblea aprobó uno de los textos más famosos de la historia: la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Su primer artículo lo dice todo:
«Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos.»
La Declaración decía, entre otras cosas, que:
- Todas las personas son iguales ante la ley.
- El poder pertenece a la nación, no al rey (soberanía nacional).
- Nadie puede ser detenido sin motivo legal.
- Existe libertad de opinión, de expresión y de religión.
- Los impuestos deben repartirse según lo que cada uno pueda pagar.
Era un cambio gigantesco: ya no había súbditos de un rey, sino ciudadanos con derechos. Pero tenía límites. No incluía a las mujeres, y durante años no se aplicó a las personas esclavizadas de las colonias francesas.
En estos debates nació algo que usamos todavía: las palabras izquierda y derecha en política. En la Asamblea, los que querían cambios más profundos se sentaban a la izquierda del presidente, y los que querían conservar el poder del rey, a la derecha.
Capítulo 5El rey que intentó huir
Durante dos años se intentó un término medio: una monarquía constitucional, en la que el rey seguía existiendo pero debía obedecer una Constitución y compartir el poder con una Asamblea elegida. También se tomaron las tierras de la Iglesia para pagar las deudas del Estado y se obligó a los curas a jurar lealtad a la Constitución, lo que dividió a muchos católicos.
Pero Luis XVI no creía en ese sistema. En la noche del 20 al 21 de junio de 1791, la familia real se disfrazó y huyó en carruaje hacia la frontera, donde esperaban tropas leales. En el pueblo de Varennes, alguien reconoció al rey y fueron detenidos. Los devolvieron a París entre una multitud en silencio.
La confianza en el rey se rompió para siempre. Muchos franceses empezaron a pensar que no hacía falta ningún rey. Mientras tanto, los reyes de Austria y Prusia, asustados de que la revolución se contagiara a sus países, amenazaron a Francia. En abril de 1792 estalló la guerra. Aquel año se compuso una canción de marcha para los soldados, La Marsellesa, que hoy es el himno de Francia.
Capítulo 6La República y el final del rey
La guerra empezó mal para Francia, y en París corría el rumor de que el rey ayudaba en secreto a los enemigos. El 10 de agosto de 1792 una multitud armada asaltó el palacio de las Tullerías. El rey fue apresado y la monarquía, suspendida.
Se eligió una nueva asamblea, la Convención, que el 21 de septiembre de 1792 abolió la monarquía. Al día siguiente empezaba el año I de la República Francesa. Justo antes, el ejército francés había conseguido su primera gran victoria, en Valmy.
¿Qué hacer con el antiguo rey, ahora llamado simplemente «Luis Capeto»? La Convención lo juzgó por traición. Fue condenado a muerte por una mayoría ajustada y guillotinado en París el 21 de enero de 1793. La reina María Antonieta corrió la misma suerte en octubre de ese año.
Capítulo 7El Terror
En 1793 la República estaba rodeada de peligros: guerra contra casi toda Europa, una rebelión armada en la región de la Vendée (en el oeste), revueltas en varias ciudades, hambre y precios desbocados. Dentro de la Convención, dos grupos se enfrentaban: los girondinos, más moderados, y los jacobinos o «montañeses», más radicales. En junio de 1793 los jacobinos, con el apoyo de los sans-culottes (los trabajadores de París, llamados así porque llevaban pantalón largo en vez del calzón de los ricos), expulsaron a los girondinos.
El poder quedó en manos de un pequeño grupo, el Comité de Salvación Pública, cuyo miembro más conocido era Maximilien Robespierre. Para ellos, salvar la República justificaba medidas extremas. Así empezó el Terror (1793–1794): cualquiera sospechoso de estar contra la Revolución podía ser detenido y juzgado sin apenas garantías.
- Unas 17.000 personas fueron condenadas a muerte oficialmente, y muchas más murieron en prisión o en la guerra de la Vendée.
- Cayeron nobles y curas, pero también campesinos, artesanos y muchos revolucionarios que discrepaban, como Danton.
- Al mismo tiempo, el gobierno fijó precios máximos al pan y organizó un ejército enorme reclutando a todos los jóvenes.
La Revolución quiso empezar el mundo de cero. Creó un calendario revolucionario con meses nuevos que llevaban nombres de la naturaleza, como Brumario (mes de las nieblas) o Termidor (mes del calor). Y en febrero de 1794 abolió la esclavitud en las colonias, tras la gran rebelión de los esclavos de Haití.
Capítulo 8De Robespierre a Napoleón
En el verano de 1794 el ejército francés ya ganaba batallas, y muchos pensaban que el Terror no tenía sentido. Incluso los compañeros de Robespierre temían ser los siguientes. El 27 de julio de 1794 (9 de Termidor del año II) lo arrestaron en la Convención, y al día siguiente fue guillotinado. El Terror terminó.
Llegó un gobierno más moderado, el Directorio (1795–1799), dirigido por cinco personas. Pero era débil: había corrupción, problemas económicos y amenazas tanto de los monárquicos como de los radicales. Para mantenerse, el Directorio dependía cada vez más del ejército.
Y en el ejército brillaba un joven general corso de éxito asombroso: Napoleón Bonaparte, famoso por sus victorias en Italia y su expedición a Egipto. El 9 de noviembre de 1799 (18 de Brumario del año VIII), Napoleón dio un golpe de Estado y tomó el poder. Con él se cerró la década revolucionaria. Pocos años después, en 1804, se coronaría emperador.
Capítulo 9¿Qué nos dejó la Revolución?
La Revolución francesa terminó con un general en el poder, pero cambió el mundo para siempre. Muchas cosas que hoy nos parecen normales nacieron o se extendieron entonces:
- La idea de ciudadanía y derechos: que todas las personas tienen derechos por el simple hecho de serlo. La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 bebe de la de 1789.
- La soberanía nacional: el poder viene del pueblo, que elige a sus representantes.
- La igualdad ante la ley y el fin de los privilegios por nacimiento.
- La separación entre Iglesia y Estado, y el registro civil de nacimientos y matrimonios.
- El sistema métrico decimal: el metro y el kilo se crearon en la Francia revolucionaria para medir igual en todo el país.
- Símbolos como la bandera tricolor, La Marsellesa y el lema Libertad, Igualdad, Fraternidad.
También dejó lecciones amargas: una revolución que prometía libertad acabó en violencia y en dictadura. Los historiadores siguen debatiendo cómo pasó de una cosa a la otra. Por eso, más que una historia de buenos y malos, la Revolución francesa es una historia sobre lo difícil que es cambiar una sociedad entera.
Capítulo 10Fechas clave y resumen
- 5 de mayo de 1789
- Se reúnen los Estados Generales en Versalles.
- 20 de junio de 1789
- Juramento del Juego de Pelota.
- 14 de julio de 1789
- Toma de la Bastilla.
- 26 de agosto de 1789
- Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.
- 21 de junio de 1791
- El rey es detenido en Varennes.
- 21 de septiembre de 1792
- Se abole la monarquía; nace la República.
- 21 de enero de 1793
- Ejecución de Luis XVI.
- 1793–1794
- El Terror.
- 27 de julio de 1794
- Caída de Robespierre.
- 9 de noviembre de 1799
- Golpe de Estado de Napoleón.
Resumen en cinco frases
- Francia era un reino muy desigual, endeudado y con hambre, donde se extendían las ideas de la Ilustración.
- En 1789 el tercer estado se proclamó Asamblea Nacional, el pueblo tomó la Bastilla y se proclamaron los derechos del ciudadano.
- El rey intentó huir, estalló la guerra y en 1792 Francia se convirtió en república; en 1793 el rey fue ejecutado.
- Para defender la República, Robespierre y los jacobinos impusieron el Terror, que acabó con su propia caída en 1794.
- Tras un gobierno débil, Napoleón tomó el poder en 1799, pero las ideas de la Revolución ya habían cambiado el mundo.
Para pensar: la Revolución proclamó que todos nacemos libres e iguales, pero dejó fuera a las mujeres. ¿Qué otros derechos crees que se han ido ganando después, y cómo?